Las nanoesferas bacterianas, elaboradas con minerales naturales y polvo de cuarzo, se producen mediante calcinación a alta temperatura. Su estructura porosa de alta permeabilidad proporciona una gran superficie específica para la fijación y el desarrollo de bacterias beneficiosas, reduciendo eficazmente el amoníaco y el nitrito en el agua. Este material filtrante cerámico, químicamente inerte, es un medio filtrante ideal para agua dulce, agua de mar y estanques.